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ANTECENCENTES
DEL PROBLEMA INMIGRATORIO EN LA FRONTERA QUE
DIVIDE MEXICO-ESTADOS UNIDOS.
Antes que todo, lo reflexionado y descrito en
este texto, tiene sus raíces y fuentes en
pensamientos de otros, solo recaba y plasmo una
parte de ello, así que el crédito es compartido
y no exclusivo, parte de mi honestidad
analítica. Un grave problema Sociológico con
consecuencias incalculables en el marco
jurídico, es el proceso de negociación para el
acuerdo migratorio entre México y Estados
Unidos, el cual ha tenido un avance limitado.
Teóricamente ambos gobiernos han dado pasos
importantes para llegar a resolver la realidad
migratoria. Desde el inicio de los encuentros
entre los Presidentes Fox y Bush, las partes
identificaron las causas del problema y Estados
Unidos reconoció la importancia de la mano de
obra del mexicano, puntos de partida
compartidos, un empuje en el proceso de
negociación. Otra importancia que contribuye al
buen desarrollo de la negociación es la
confianza que existe entre ambas partes; basada
en la relación personal que existió entre
Vicente Fox y George Bush, que fue aceptada por
la cúpula del poder estadounidense, donde las
partes la fueron construyendo a través de
manifestaciones públicas de respeto y apoyo.
Haber comisionado al grupo de alto nivel es un
hecho del compromiso para los encuentros
binacionales de los intereses de las partes; en
ese entonces, el proceso de negociación se
encontraba en una etapa formal, dándose críticas
de los medios de comunicación y de la sociedad
civil. Sin duda los factores externos que más
afectaron al proceso, fueron los ataques del 11
de septiembre del 2001, perdiendo importancia el
tema, siendo afectado; al regresar a las
negociaciones los intereses de Estados Unidos
exigían a México más cambios a dicho pacto,
ejemplo: El institucionalizar las actividades de
agentes estadounidenses en territorio mexicano,
y asegurar la frontera para evitar las muertes
de los mexicanos (usted, lo cree) haciendo
ordenada la entrada.
México buscaba protegerse
de ataques externos utilizando el flujo humano y
comercial en la frontera, donde los gringuillos
fueron sofocando a éstas, con el pretexto de
cuidarse, dejando de lado la supuesta
regularización. Esto se demuestra en los
acuerdos presentados en Monterrey; "Frontera
Inteligente" contemplando planes de acción
enfocados a vigilar el ingreso al territorio
norteamericano.
A cambio México recibe un
acuerdo de "Sociedad para la Prosperidad", en el
cual se estipula la financiación de proyectos
para las comunidades expulsoras de mano de obra
breve y general. Además E.U. conceda una
extensión de la cláusula 245, la cual parece no
tener oportunidad alguna ante el legislativo
(E.U.); tales acuerdos en Monterrey NO cuentan
con el Protocolo requerido para constituirse, no
tienen el formato apropiado como documento
internacional, no están firmados ni fueron
presentados ante la Cámara de Senadores para su
aprobación. Lo cínico de Bush en su última
visita a México, declaró que los acuerdos
consolidaban los esfuerzos de negociación,
pareciera que significa que concluya el
convenio, y deje ser atendido.
Las negociaciones en su última parte se han
visto empapadas por la exigencia de los
intereses de Estados Unidos; señalando la
desproporción de poder entre México y E.U.; las
posibilidades de un proceso de integración
profundo se obtienen provechos solo de un lado.
El vecino norteamericano no tiene espíritu para
integrar a México a Europa. Dicho análisis se
enfoca a la realidad, acuerdos y agenda de
trabajo entre México y Estados Unidos de
Norteamérica, donde se encuentra parte del
planteamiento del marco de negociaciones, y los
intereses mostrados, que además no se permite
que la parte de menor (México) logre términos
fructuosos.
El Primer Plan Bracero ocurrió entre los años de
1917 y 1918. Bajo la negociación de los
gobiernos de México y Estados Unidos más de
72,000 mexicanos cruzaron la frontera para
trabajar en aquel país. La necesidad de Estados
Unidos ante las demandas de productos básicos
para abastecer a los aliados que estaban en
guerra en Europa fue satisfecha por la mano de
obra mexicana. El conflicto mundial trajo como
consecuencia un gran crecimiento de la economía
estadounidense, por el incremento en su comercio
exterior. Las industrias al crecer necesitaron
más mano de obra y el gobierno decidió
implementar este Plan Bracero.
Por el lado mexicano el conflicto interno se
encontraba todavía muy presente en los ámbitos
político y económico. El gobierno mexicano era
muy inestable y su economía no tenía el
suficiente tamaño para emplear a un gran número
de pobladores. Además de que los cambios en
cuanto a la concentración de las tierras casi
fue nulo en la década de 1910 a 1920. La cosecha
en esos años fue demasiado pobre. Entonces el
mexicano consideró en esa época la opción
atractiva de emigrar al norte.
El Segundo Plan Bracero, que va de 1942 hasta
1964, dio trabajo a casi cinco millones de
trabajadores agrícolas mexicanos en los campos
de Estados Unidos. Los principales estados de
México que aportaron la mano de obra campesina
fueron Coahuila, Durango y Chihuahua. Es
importante señalar que la situación de los
campesinos mexicanos era demasiado desfavorable.
Después de la Revolución el gobierno no les
proporcionó los medios adecuados para trabajar
en sus comunidades. Para la década de los años
treinta, dichos campesinos experimentaron hambre
y escasez de trabajo.
Tales circunstancias coincidieron con la Segunda
Guerra Mundial, en donde la demanda de mano de
obra en los Estados Unidos
se incrementó considerablemente. El 4 de agosto
de 1942, los gobiernos de Franklin Roosevelt, de
los Estados Unidos y de Manuel Ávila Camacho, de
México, instituyeron el Plan Bracero. El
campesino mexicano tuvo entonces una alternativa
a su pobreza al enrolarse de bracero , y al
mismo tiempo, se satisfacía la necesidad de
brazos para trabajar los campos agrícolas
norteamericanos.
Ciudad Juárez, Chihuahua, enseguida de El Paso,
Texas, se convirtió en un sitio histórico del
enganche y reclutamiento de la fuerza laboral
agrícola mexicana. En Texas, Colorado, Nuevo
México y prácticamente por toda la nación,
fueron los que plantaron y pizcaron el algodón,
el betabel de azúcar y muchísimos otros cultivos
y recibían de pago menos del 50 por ciento de lo
que ganaban los americanos.
La mano de obra mexicana contribuyó en gran
medida a la economía de guerra norteamericana e
hizo que el campo estadounidense fuera más
rentable. La participación de los mexicanos en
este plan no fue reconocida por la sociedad del
vecino del norte, para el año de 1964 El Plan
Bracero se dio por terminado. La mayoría de los
campesinos reclutados durante esas dos décadas
regresó a Estados Unidos para seguir trabajando
allá. Decidiendo quedarse a vivir en aquel país.
Tambien ver:
-Inmigraciòn
Mexico-Usa
-Trabajadores
temporales en Estados unidos
-Repatriaciòn
deportaciòn de Mexicanos
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