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Impotencia Masculina
Puede
haber multitud de circunstancias por las
cuales el pene no entre en erección, o lo haga
de manera insuficiente como para efectuar el
coito. Si esto ocurre de manera ocasional, no
tiene la menor importancia, ya que puede
deberse a las mas variadas causas: cansancio,
sueño, detalles de la pareja que nos han
molestado, preocupaciones, insuficiente
estimulación y un larguísimo etc .
Solo cuando esta nula o escasa erección del
pene es mas o menos permanente, es cuando
podemos hablar de impotencia.
Podemos hacer dos grandes grupos con las
causas de la impotencias: causas físicas y
causas psicológicas (aunque ambos tipos de
causas pueden darse simultáneamente).
No ahondaré en las causas físicas, pero
mencionaré a modo de ejemplo algunas: Hiper o
Hipotiroidismo, Hiperfunción suprarrenal,
Hipertensión (por la medicación
antihipertensiva),en algunos casos la Diabetes
Mellitus, consumo de barbitúricos, abuso del
alcohol, etc.
Entre las muchas causas psicológicas
posibles citaré las siguientes:
a) Miedo al fracaso, que puede
aparecer ante un episodio fortuito de
impotencia que luego se perpetua, ya que el
estar permanentemente pendiente de si se logra
o no la erección, dificulta que se
desencadenen los reflejos que podrían conducir
a la misma.
b) Relaciones destructivas
dentro de la pareja, que puedan hacerle
sentir al varón como menospreciado o utilizado.
c) Sentirse presionado por la
expectativa de alcanzar altas cotas de
ejecución sexual.
d) Fuertes sentimientos de
inferioridad o fracaso.
e) Miedos adquiridos en la
infancia. etc.
f) Mensajes contradictorios de
la pareja (de interés y de desinterés por el
sexo)
Si lo que queremos es prevenir, debemos ir
desechando de nuestra cabeza, esa tónta y
falsa idea de que el hombre debe ser "muy
hombre",y estar siempre muy dispuesto y ser
capaz de satisfacer siempre a su pareja; ¿porqué?
¿quién dice que no podamos estar preocupados,
desanimados, o simplemente enfadados?.También
seria conveniente que todos supiéramos que la
mayoría de hombres pasan por etapas de
dificultades sexuales, entre las que la
impotencia seria la más habitual.
Diciendo las cosas de otra forma, diríamos
que no debemos sostener nuestro orgullo
personal en el grado de erección de nuestro
pene.
Por otra parte, las diferencias que
tengamos con nuestra pareja y los sentimientos
que produzca en nosotros su actitud, debemos
expresarlos abiertamente, sin evitar a
cualquier precio una discusión, pues de lo
contrario, si nos callamos eso que nos
molesta, corremos el riesgo de que esas
diferencias o sentimientos se trasladen a la
relación sexual, ocasionando molestias como
puede ser un episodio o una temporada de
impotencia.
Pero si finalmente se produce la molesta
impotencia, pueden seguirse los siguientes
consejos:
.No le des ninguna importancia si solo te ha
ocurrido en una ocasión, o en varias pero
coincidiendo con cambios en tu vida por
ejemplo: cambio de pareja, enfermedades,
stress, disputas de pareja, etc. Simplemente
espera, seguramente todo volverá a la
normalidad.
.Si se
trata de una impotencia no pasajera, observa
si te ocurre siempre incluso si intentas
masturbarte, de ser así consulta a un
médico-urólogo para descartar problemas
físicos, una vez descartados o solucionados,
acude a un psicólogo-sexólogo si el problema
continua.
.Si
solamente observas el problema durante el
coito, o solamente con una pareja pero no con
otra en el caso de que mantengas relaciones
con mas de una persona, consulta directamente
a un profesional de la psicología-sexología.
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